Golfa mulata no pudo resistirse a los encantos de su amigo

11 min - 1/07/2021 - 1933 Visitas

Negras

Muchos años después, esta golfa mulata se reencontró con un amigo de la infancia y quiso invitarle a su casa para cenar. Había cambiado mucho y ahora le miraba con otros ojos, hasta el punto de terminar tirandose a sus brazos y llevándoselo al sofá para pasar una noche de folleteo. El blanquito no dudó en seguirle la corriente, hasta tenerla de rodillas chupándole la polla y luego a cuatro patas esperando ser penetrada. Se empleó a fondo con ella y parece que consiguió hacerla disfrutar, ya que sus gemidos se escucharon por todo el vecindario y llamó la atención de más de un peatón. Cuando ya no pudo más, soltó toda su lefa sobre su tripa y ella solo pudo sonreír tras una velada perfecta.